Qué es y qué no es
Es la aplicación del drenaje linfático manual en la zona abdominal: presión muy suave, movimientos lentos y siempre en dirección a los ganglios de la ingle. Suele acompañarse de un trabajo previo en la respiración, porque el diafragma es una de las bombas naturales del sistema linfático.
No es un masaje reductor. Ni de vientre plano. Lo que se moviliza es líquido; la grasa abdominal no se mueve con las manos, se mueve con déficit calórico. Cualquiera que te venda centímetros de cintura con un drenaje te está vendiendo humo.
Tampoco es un masaje digestivo ni un tratamiento del estreñimiento, aunque la sensación de vientre menos hinchado sea real después de una sesión.
Caso 1: sensación de vientre hinchado
Es el motivo más habitual. Suele ir asociado a retención de líquidos general, a la semana previa a la regla, al calor o a haber pasado mucho tiempo sentada.
La sesión trabaja abdomen y también piernas, porque el sistema es uno solo y aislar una zona tiene poco sentido. Lo que se nota después es una sensación de ligereza y, con frecuencia, más ganas de ir al baño durante las horas siguientes.
Si la hinchazón es diaria, va acompañada de dolor, cambios en el tránsito intestinal o pérdida de peso sin explicación, esto no es un tema de masaje: se consulta con tu médico. Una hinchazón abdominal persistente puede tener causas que hay que descartar.
Caso 2: después de una cirugía
Tras una liposucción o una abdominoplastia, el drenaje forma parte del protocolo de recuperación de muchos cirujanos, para ayudar a reabsorber el edema y llevar mejor la faja. Es una demanda real y legítima. También es el caso en el que más cuidado hay que tener, así que aquí va nuestra posición sin adornos:
- Hace falta el alta y la pauta de tu cirujano. Cuándo empezar, con qué frecuencia y qué zonas evitar lo decide quien te operó, no nosotros y no tú.
- Sin esa indicación, no se hace. Aunque te encuentres bien y hayan pasado semanas.
- No se trabaja sobre la cicatriz hasta que quien te opera lo autorice expresamente.
- Ante cualquier signo raro —zona caliente, roja, dolorosa, fiebre, supuración— la sesión se cancela y se llama a la clínica.
Lo que ofrecemos es una sesión de bienestar con una técnica que tu cirujano ha indicado, en tu casa y sin que tengas que desplazarte recién operada. No es rehabilitación ni sustituye el seguimiento de la clínica.
Cómo es la sesión
Boca arriba, tapada, descubriendo solo el abdomen. Se empieza por el cuello y las ingles para abrir el paso, se trabaja la respiración y después el abdomen con círculos amplios y muy suaves, sin profundizar.
Es cómodo y nada invasivo. Si en algún momento notas presión, molestia o simplemente prefieres parar, se para: no hay que aguantar nada.
Conviene no llegar con una comida copiosa recién hecha. Con dos horas de margen es suficiente.
Cuándo no se hace
Además de lo dicho para el postoperatorio, el drenaje abdominal no se realiza —o se consulta antes con tu médico— en estos casos:
- Embarazo: no se trabaja el abdomen. La sesión existe, pero es otra cosa.
- Infección aguda, fiebre o dolor abdominal sin diagnosticar.
- Enfermedad inflamatoria intestinal en brote, o cirugía abdominal reciente sin alta.
- Trombosis o antecedentes, insuficiencia cardiaca o renal, tumor activo.
- Los primeros días de regla, si resulta incómodo: no es peligroso, simplemente suele no apetecer.
Antes de reservar
Dinos cuál de los dos casos es el tuyo. Si vienes de una cirugía, indícanos qué te han hecho, cuándo y qué te ha pautado tu cirujano; con eso se prepara la sesión antes de llegar. Si es hinchazón general, cuéntanos desde cuándo y en qué momentos aparece.
Y si lo que tienes son piernas pesadas más que vientre hinchado, la guía que buscas es la de drenaje linfático en las piernas.
Esta guía es información general de una empresa de bienestar, no consejo médico. Un masaje no diagnostica ni trata ninguna patología: si tienes una, quien decide es tu médico.
Preguntas frecuentes
¿El drenaje abdominal reduce cintura?
No. Moviliza líquido, no grasa. La sensación de vientre menos hinchado es real; los centímetros de grasa no se van con un masaje.
¿Puedo hacerlo después de una liposucción?
Solo con el alta y la pauta de tu cirujano: cuándo empezar, cada cuánto y qué zonas evitar lo decide quien te operó. Sin esa indicación, no lo hacemos.
¿Se trabaja sobre la cicatriz?
No, hasta que tu cirujano lo autorice expresamente. Antes de eso se trabaja alrededor.
¿Duele?
No. La presión es muy suave y superficial. Si molesta, se para o se cambia de zona.
¿Puedo hacerlo estando embarazada?
El abdomen no se trabaja durante el embarazo. Sí se puede hacer drenaje de piernas con adaptaciones: eso es otra sesión distinta.
¿Cuánto dura?
Sesenta minutos incluyendo piernas, que es como tiene sentido hacerlo; noventa si se añade el resto del cuerpo.
Otras guías sobre drenaje linfático
- Drenaje linfático manual: qué es, cómo se hace y qué se nota Es el masaje del que más se habla y el que peor se explica: se le atribuye adelgazar, eliminar celulitis y desintoxicar.…
- Drenaje linfático en las piernas: cuándo ayuda de verdad Piernas pesadas al final del día, la marca del calcetín, el zapato que aprieta por la tarde. Es la consulta número uno…
- Drenaje linfático en el embarazo: piernas hinchadas y qué se puede hacer Los tobillos que se hinchan por la tarde y las piernas pesadas son de lo más común del tercer trimestre. El drenaje…
El tratamiento del que habla esta guía
Si ya lo tienes claro, aquí está la sesión concreta: en qué consiste, cuánto dura y qué cuesta.